Si una autoridad judicial emite una sentencia penal, civil, laboral o de familia en tu contra, puedes recurrir en contra de ella en segunda instancia ante el Tribunal de apelaciones, sino te favorece la puedes recurrir de nuevo en una tercer instancia ante el Tribunal Superior, la Corte Suprema de Justicia; pero una sentencia de la conciencia vayas donde vayas, hagas lo que hagas te seguirá.

 

Sentencias de la Conciencia

 

Las sentencias de la conciencia son inapelables, incumplirlas te privan de libertad y paz. Si endureces tu yo, te haces insensible.

Si cumples las sentencias de la conciencia, te liberas, te humanizas, te unís al ser con el que está relacionada la sentencia.

 

 

Carlos Emilio López Hurrtado |9 de julio de 2015