Símbolo de la lucha contra el racismo, promotor del nacionalismo y la fe que es posible un desarrollo endógeno en los países del sur. 
 
Profeta de la convivencia intercultural, sin explotación de los pueblos negros, sin supremacía blanca, sino relaciones horizontales e igualitarias entre los seres humanos.
 
Voz de las personas y comunidades excluidas, silenciadas y olvidadas de la historia para reivindicarlas en su dignidad, identidad y soberanía.

Carlos Emilio López Hurtado |18 de julio de 2013