Ley Integral contra la violencia hacia las mujeres nos ofrece las siguientes oportunidades:

Fortalecer las familias ya que se creará la conciencia de que las relaciones de pareja deben estar basadas en el respeto a la dignidad y derechos de las mujeres y de cada uno de los integrantes del hogar.

Construir familias más humanas, sólidas ya que existirá el pensamiento y la práctica que no se debe humillar, discriminar, menospreciar, golpear, ni causar ningún tipo de maltrato contra las niñas, mujeres de todas las edades.

Proteger a las mujeres con las que tenemos como hombres una relación o vínculo. Los maestros no van a abusar de nuestras hijas, sobrinas y hermanas; los jefes en los centros de trabajo no van a acosar a nuestras hijas, nietas, compañeras de vida, esposas; los desconocidos o conocidos del barrio no van a violar a las mujeres que amamos y nosotros tampoco cometeremos esos actos abusivos y delictivos a las mujeres que apreciamos y a las que no conocemos. Eso nos hará más libre a todas y todos, erradicando la violencia hacia las mujeres, ganan principalmente las mujeres, pero también ganamos los hombres.

Dar puerta a una sociedad con mayor autoestima, seguridad, estabilidad emocional; cuando las mujeres viven libres de violencia, ellas, las familias y las sociedades logran mayor crecimiento, cohesión, y armonía social.

 

 

 

 

Carlos Emilio López Hurtado |16 de abril de 2013