Gracias a las Madres de edad infinita por darnos la vida, por preservarla y transformarla. Gracias Shadai, ser eterna que amamanta nuestra existencia de principio a fin, para regresarnos a nuestros principios. Gracias a Gladys Hurtado mi Madre quien me albergo en su útero por 270 días y me alimento desde siempre por ese cordón que nos une, conducto nos hace interdependiente.

 

Gracias a la Pacha Mamá, madre de todos los vivientes que nos alberga en su vientre para que comprendamos que todas y todas somos hermanos y hermanas, personas y naturaleza que no existen razas superiores ni inferiores sino una sola familia llamada humanidad. Que los seres humanos no somos dueños de ningún océano, lago, laguna, rio o montaña, sino que somos parte ínfima, transitoria y peregrina del reino de la vida.

Gracias a las Madres Nicaragüenses que con los cantos del alma arrullaban cunas y nos dicen todavía “arrurú mi niño, arrurú mi niña……”

Gracias a las Madres-Abuelas forjadoras de generaciones de espíritus de superación, que nos inculcaron la idea de un buen vivir, del bien existir, del coexistir en relaciones de armonía y en donde todas nuestras necesidades, ósea todos nuestros derechos sean materializados.

 

Gracias a las Madres

Gracias Madre

Gracias a las Madres inventoras y promotoras de la economía solidaria, del modelo de producción diverso, el intercambio internacional justo, el imprendedurizmo incansable, la jornada laboral, el salario justo, la justicia restaurativa, el respeto a los derechos humanos, la seguridad humana, la coexistencia de la interculturalidad, la educación inclusiva, la paz y la justicia social como valores indisolubles y la preservación y divulgación de todas nuestras costumbres tradiciones y riquezas culturales.

 

Gracias a las Madres que nos enseñan y nos enseñaron tantos valores interiorizados en cada uno de nuestros corazones, que lo importante no es tener sino ser, que lo trascendente no es dominar sino servir, que la vida, el alimento, la salud y la espiritualidad valen más que el oro, la plata, la tecnología, la moda o cualquier otro “bien” terrenal.

 

Con mucho quebranto en mi cuerpo y libertad en mi alma.

Carlos Emilio López Hurtado | Habana, Cuba | 30 de Mayo del 2012.