Papá Caballito de mar, que nadas de forma erecta varonil,
que te aparejas en un baile suave ceremonial y que sos el único animal marino que siendo macho concibe y da a luz igual que una hembra que te transformas en colores para protegerte y proteger a tus hijas e hijos.

Papa Mariposo, que vuelas orgulloso delicadamente con tus colores múltiples,
Vuelas de forma tierna y suave, cuidas las alas frágiles de tus hijas e hijos,

 

Papa peces bocones, que vives en los mares de las américas, en los bellos arrecifes multividas, pececitos alargados, me sorprende que ustedes los machos, protegen a sus hijas e hijos, llevándolos en sus bocas.
Que maravilla que son las hembras que ponen los huevos y ustedes los machos los guardan en su boca.

Papa colibríes, que con su pico alargado dan de comer a sus crías, boca a boca,
les llenan de néctares de miel de flores, les dan tanta energía que en poco tiempo se hacen independientes, pero les dan lecciones de vida, para que nunca se alejen del nido

Papa San José que admirable que cuando el adolescente Jesús se fue en su propio camino, fuiste en busca de él, con María su Mama y cuando lo encontraste, discutiendo y enseñándole a los adultos poderosos de su tiempo, no lo censuraste, sino que comprendiste junto con su madre su misión de vida.

Felicidades a todos nosotros los Padres que estamos en búsqueda de una Paternidad nueva y tierna.

 

Carlos Emilio López Hurtado |23 de junio de 2015