Las niñas no deben ser vendidas en los mercados; 

son los tesoros de nuestra alma.

Las niñas no deben caminar descalzas en pisos de vidrios;

la planta de sus pies, por ahí respira la esencia del existir

Las niñas no deben ser silenciadas en sus voces de Cenzontles dulces

Las niñas no deben ser esclavizadas por la barbarie del comercio sexual

La Niña Diosa no debe ser sacrificada, no más sacrilegios con el cuerpo de las niñas

Las niñas pájaras dulces no les cortemos sus alas, que vuelen, que sueñen

Las niñas no deben ser trasladas en las fronteras encerradas en maletas, baúles, furgones como si fuesen mercancías.

Las niñas no deben recibir fajazos, que marcan el alma para toda la vida

Las niñas no deben recibir reglazos en aulas jaulas, sus pieles de rosas deben crecer intactas

 

Recuerden que nuestra Ley, Programa, Método, Herencia, Ruta, Derecho para las niñas debe ser el AMOR

A vos mi niña, pupila de los ojos de Dios.

Carlos Emilio López Hurtado |16 de marzo de 2014